El secretario de Estado de Estados Unidos, Marco Rubio, pidió este martes 13 de octubre al presidente de El Salvador, Nayib Bukele, mantener seguras las infraestructuras críticas del país, incluidos sus puertos, y protegerlas de “influencias extranjeras malignas”, en una aparente referencia a China.
Durante una llamada telefónica, ambos funcionarios también abordaron la posición de El Salvador ante la próxima votación de la Asamblea General de la Organización de las Naciones Unidas sobre el embargo estadounidense contra Cuba, prevista para el 28 de octubre.
El Departamento de Estado informó que Rubio instó a Bukele a trabajar junto con Estados Unidos y otros socios afines para impulsar prioridades compartidas en Naciones Unidas. Según el funcionario estadounidense, el Gobierno cubano no emprenderá las reformas que su población necesita mientras considere que cuenta con respaldo de la comunidad internacional.
El comunicado de Washington no mencionó de forma explícita a China, pero la conversación ocurre en un contexto de creciente vigilancia estadounidense sobre la presencia de empresas y capitales chinos en puertos y otras infraestructuras estratégicas de América Latina.
Estados Unidos busca que sus aliados voten en contra de la resolución que Cuba presenta cada año para solicitar el fin del embargo. En 2025, el texto fue aprobado por 165 votos a favor, siete en contra y 12 abstenciones; El Salvador no participó en aquella votación.
La relación entre Washington y San Salvador se ha estrechado durante el segundo mandato del presidente Donald Trump. Ambos gobiernos han cooperado en asuntos de seguridad, migración y política regional, mientras Rubio impulsa una estrategia para limitar la influencia de China en América Latina.
La resolución de la Asamblea General de la ONU sobre el embargo no es jurídicamente vinculante. La decisión de levantar las sanciones corresponde al Congreso de Estados Unidos.
