El presidente de la Reserva Federal de Estados Unidos, Kevin Warsh, afirmó este viernes 28 de agosto de 2026 que la inflación en el país sigue siendo preocupante y sostuvo que las condiciones financieras difícilmente pueden considerarse restrictivas, durante su participación en el simposio económico de Jackson Hole, Wyoming.
Warsh señaló que el banco central aún debe asegurar que la inflación subyacente avance hacia su objetivo de 2% de manera clara y a una velocidad suficiente. De lo contrario, advirtió, la Reserva Federal todavía tendrá trabajo pendiente para contener las presiones sobre los precios.
El índice de precios de los Gastos de Consumo Personal, conocido como PCE y utilizado por la Fed para evaluar la inflación, se ubicó en 3.7% esta semana, de acuerdo con la información difundida sobre el comportamiento reciente de los precios. El dato permanece por encima de la meta oficial de largo plazo.
En su discurso, el funcionario consideró que el enfoque predominante de la política monetaria debe concentrarse en la estabilidad de precios. También recordó que el objetivo de inflación de 2%, medido mediante el índice PCE, continúa siendo una meta fija de la institución.
La Fed ha mantenido sin cambios las tasas de interés durante 2026. Sin embargo, varios integrantes del comité encargado de definir la política monetaria han planteado la posibilidad de elevarlas para responder a una inflación que se ha mantenido elevada, entre otros factores, por los efectos de los aranceles y el encarecimiento de algunos bienes.
En la reunión de julio, una parte de los miembros con derecho a voto expresó su desacuerdo con mantener las tasas sin cambios y respaldó un incremento inmediato. La división interna mantiene abiertas las posibilidades para las próximas decisiones, que dependerán de la evolución de los precios, la actividad económica y el empleo.
Warsh también destacó señales positivas en la economía estadounidense. Mencionó el gasto de capital de las empresas, los beneficios corporativos y el consumo como indicadores de un desempeño económico que, en su valoración, parece haberse fortalecido.
La declaración del presidente de la Fed refuerza la atención de los mercados sobre la próxima reunión de política monetaria. Por ahora, el mensaje central es que la institución no dará por controlada la inflación mientras no observe una trayectoria firme y sostenida hacia el objetivo de 2%.
