Las plataformas de moda ultrarrápida Shein y Temu pagarán una penalización ambiental de 9 euros por cada pantalón vaquero vendido en Francia a partir del 1 de septiembre de 2026, como parte de una medida destinada a reducir el impacto ecológico de este modelo de consumo.
La aplicación se basa en una puntuación ambiental de cada producto y contempla distintos montos según el tipo de prenda. La medida forma parte de la ley francesa para reducir el impacto ambiental de la industria textil, publicada el 8 de julio de 2026.
Penalizaciones progresivas para las prendas
Durante 2026 y 2027, las empresas alcanzadas deberán pagar 0.5 euros por cada bóxer o par de calcetines cuyo resultado ambiental sea inferior al umbral establecido, 2 euros por una camiseta, 9 euros por un pantalón vaquero y 12 euros por un abrigo.
El esquema aumentará de manera gradual y podría llegar hasta 19.50 euros por pieza en 2030. En ningún caso, la penalización podrá superar 50% del precio de venta del producto antes de impuestos.
Una ley enfocada en la moda ultrarrápida
La legislación francesa busca distinguir las prácticas de moda ultrarrápida de las cadenas tradicionales de ropa de bajo costo. Para determinar si una actividad entra en esa categoría se consideran factores como el elevado número de referencias nuevas y la baja promoción de la reparación de las prendas.
La norma establece que las contribuciones ambientales de los productores se modulen según la amplitud de sus catálogos, la frecuencia de sus ofertas y los incentivos para reparar los productos. Las prendas afectadas por el malus no podrán recibir bonificaciones por desempeño ambiental.
Francia también prepara restricciones a la publicidad
Además del esquema de penalizaciones, la ley contempla restricciones a la publicidad de productos de moda ultrarrápida. A partir del 1 de enero de 2027, también se prevé limitar su promoción directa o indirecta, incluida la realizada por influencers.
El gobierno francés ha presentado la medida como una herramienta para combatir un modelo basado en renovar constantemente las colecciones y reducir el tiempo que una prenda permanece en uso. Por ahora, no se ha precisado cómo repercutirá el nuevo costo en los precios que pagan los consumidores en Francia.
