El exdirector del Shin Bet, Ronen Bar, presentó el miércoles 14 de octubre de 2026 una demanda por difamación contra el primer ministro de Israel, Benjamin Netanyahu, en la que sostiene que entregó decenas de advertencias sobre la amenaza de Hamás entre noviembre de 2022 y los días previos al ataque del 7 de octubre de 2023.
La acción judicial responde a declaraciones de Netanyahu, quien acusó a Bar de haber conocido la amenaza de un ataque inminente y de no haber informado oportunamente al gobierno ni a las fuerzas de seguridad. El exjefe del servicio de inteligencia interior busca que el proceso permita esclarecer qué información recibió el gobierno y cómo respondió antes de la ofensiva.
Advertencias sobre una posible escalada
De acuerdo con la demanda, Bar presentó documentos, conversaciones y otros registros para respaldar su versión de que Netanyahu fue advertido repetidamente sobre el fortalecimiento de Hamás, el debilitamiento de la disuasión israelí y el riesgo de una guerra en varios frentes.
Entre los antecedentes señalados figura una conversación del 23 de julio de 2023, en la que Bar afirma haber transmitido al primer ministro una advertencia estratégica sobre el riesgo de una guerra y sobre la percepción de los enemigos de Israel respecto a las divisiones internas del país.
La demanda también solicita que se divulguen documentos relacionados con las alertas, las reuniones y las decisiones adoptadas antes del ataque, con el objetivo de establecer qué información llegó a las autoridades y qué medidas se tomaron.
Disputa sobre la responsabilidad del ataque
Netanyahu ha rechazado las acusaciones de que recibió advertencias específicas sobre el ataque y ha responsabilizado a funcionarios de seguridad por fallas relacionadas con la ofensiva. En el caso de Bar, el primer ministro sostiene que el entonces jefe del Shin Bet conocía señales de peligro y no actuó de manera adecuada.
El ataque del 7 de octubre de 2023 fue perpetrado por Hamás y otras milicias desde la Franja de Gaza contra comunidades del sur de Israel. La ofensiva dejó alrededor de mil 200 personas muertas y 251 fueron secuestradas, de acuerdo con el recuento citado en la información sobre la demanda, y desencadenó la guerra en Gaza.
Desde entonces, el Ejército israelí y el Shin Bet han realizado investigaciones internas sobre las fallas de seguridad. Sin embargo, el gobierno de Netanyahu ha rechazado en repetidas ocasiones la creación de una comisión estatal de investigación que revise de manera integral las decisiones políticas y operativas previas al ataque.
El caso llegará a los tribunales
Bar sostiene que, ante la ausencia de una comisión estatal, el proceso judicial puede convertirse en un espacio para revisar las advertencias entregadas antes del 7 de octubre y las responsabilidades de los distintos niveles de gobierno y seguridad.
La demanda abre una nueva disputa legal y política entre el exjefe del Shin Bet y Netanyahu, mientras continúa el debate en Israel sobre las fallas que permitieron el ataque y sobre la responsabilidad de las autoridades que recibieron información antes de la ofensiva.
