El Kremlin afirmó este miércoles 14 de octubre de 2026 que no existe un acuerdo cerrado sobre una tregua energética entre Rusia y Ucrania, pese al anuncio del presidente de Estados Unidos, Donald Trump, quien aseguró que ambos países habían pactado detener los ataques contra instalaciones energéticas.
Dmitri Peskov, portavoz de la Presidencia rusa, sostuvo que el acuerdo no llegó a concretarse y que, por ello, Moscú no puede ser acusado de incumplirlo. Añadió que todavía se trabaja en definir el alcance y las condiciones de una posible suspensión de los ataques.
La declaración se produjo mientras continúan los bombardeos rusos contra instalaciones energéticas y de comunicaciones en Ucrania. Los ataques nocturnos alcanzaron Kiev, la región que rodea a la capital y Járkov, y provocaron cortes de electricidad que afectaron a cientos de miles de personas.
El presidente ucraniano, Volodímir Zelenski, informó que Rusia lanzó 39 misiles balísticos y más de 120 drones contra infraestructura crítica. También señaló que las tres centrales termoeléctricas de Kiev fueron alcanzadas y que alrededor de 600 mil personas quedaron sin suministro eléctrico.
El Ministerio de Defensa ruso reconoció ataques contra infraestructura energética en Kiev, su región y Járkov, aunque presentó las operaciones como acciones dirigidas contra objetivos militares y estratégicos. En Ucrania, los daños provocaron interrupciones en el servicio eléctrico y afectaciones al suministro de agua en algunas zonas.
Trump anunció el domingo 11 de octubre que Rusia y Ucrania habían acordado detener de inmediato los ataques contra sus respectivas instalaciones energéticas. Sin embargo, ni Moscú ni Kiev habían confirmado entonces un documento bilateral con los términos, el mecanismo de supervisión o la fecha de entrada en vigor del supuesto acuerdo.
Ucrania ha manifestado disposición para suspender sus ataques contra refinerías y otras instalaciones energéticas rusas si Moscú detiene primero los bombardeos contra su red eléctrica. Peskov indicó que los contactos continúan, pero no confirmó que Rusia haya asumido un compromiso operativo para detener los ataques.
La falta de términos definidos mantiene en duda la vigencia de la tregua energética anunciada por Washington. Mientras no exista una confirmación formal de ambas partes, los ataques contra la infraestructura energética ucraniana continúan y el suministro eléctrico permanece bajo presión ante la proximidad del invierno.
