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España acusa a la ultraderecha de instrumentalizar la crisis migratoria de Ceuta

El gobierno español advirtió ante el Congreso de los Diputados que la crisis migratoria de Ceuta está siendo utilizada mediante campañas de desinformación y discursos de extrema derecha para provocar odio, aumentar la tensión social y tratar de fracturar a Europa.

Los ministros de Asuntos Exteriores, José Manuel Albares, y del Interior, Fernando Grande-Marlaska, comparecieron el viernes 28 de agosto de 2026 para explicar la situación en la ciudad autónoma, donde todavía permanecen alrededor de 5 mil migrantes, incluidos al menos mil 500 menores de edad.

El gobierno señala una campaña de desinformación

Albares sostuvo que la llamada “internacional reaccionaria” utiliza la situación migratoria a través de cuentas digitales con alcance global. Según el ministro, esas plataformas presentan el movimiento migratorio como un supuesto colapso de la seguridad y como una amenaza para la civilización europea.

El canciller español afirmó que la desinformación convierte la crisis migratoria en “gasolina electoral” para los partidos de extrema derecha, debido a que la migración es uno de los asuntos que más divide a las sociedades europeas.

Actividad internacional en las redes sociales

Como parte de su exposición, Albares citó un análisis de la conversación en la plataforma X realizado entre el 27 de julio y el 10 de agosto. Indicó que 52 por ciento de las publicaciones estaban en español y cerca de 40 por ciento en inglés, mientras que los usuarios estadunidenses fueron el segundo grupo más activo después de los españoles.

El ministro aseguró que, en ese periodo, la conversación no se centró únicamente en informar sobre la situación, sino en imponer un relato asociado con el desorden, la inseguridad y una supuesta amenaza civilizatoria.

Cinco mil migrantes permanecen en Ceuta

Durante las comparecencias, el gobierno español actualizó la cifra de personas que permanecen en la ciudad después de la entrada masiva registrada a finales de julio. La estimación oficial es de alrededor de 5 mil migrantes, de los cuales aproximadamente mil 500 son menores de edad.

Grande-Marlaska también defendió la actuación del Ejecutivo y señaló que el proceso para determinar la situación de las personas migrantes debe realizarse conforme a la legislación española, incluyendo la revisión de solicitudes de asilo y los procedimientos de retorno que correspondan.

La crisis mantiene una dimensión humanitaria, política y de seguridad para Ceuta. Mientras las autoridades buscan atender a quienes continúan en la ciudad, el gobierno español intenta contener los episodios de violencia y el uso de información falsa en un debate que ha adquirido relevancia dentro y fuera de España.