Los Rolling Stones volvieron a poner a prueba la idea de que su mejor época quedó atrás con Foreign Tongues, un álbum publicado el 10 de julio de 2026 que ha provocado opiniones divididas, pero también reconoce la vitalidad creativa de Mick Jagger, Keith Richards y Ronnie Wood.
El disco llegó casi cinco años después de la muerte de Charlie Watts, ocurrida el 24 de agosto de 2021. La ausencia del baterista llevó a parte del público a considerar concluida la etapa histórica de la banda; sin embargo, el nuevo material apuesta por demostrar que el grupo todavía puede sonar enérgico, reconocible y dispuesto a asumir riesgos.
“Rough and Twisted”, el golpe inicial
La canción que abre el álbum, Rough and Twisted, concentra buena parte de los elementos asociados con el sonido de los Stones: guitarras incisivas, una base rítmica contundente, cambios de intensidad y una mezcla de blues, funk, rhythm and blues y rock and roll.
La voz de Jagger aparece al frente con una interpretación áspera y expresiva. La canción se desarrolla entre solos de guitarra y pasajes de creciente intensidad, mientras sus imágenes líricas recorren caminos, ciudades y lenguas extrañas para construir una atmósfera de desorientación, deseo de movimiento y búsqueda personal.
El trabajo de Andrew Watt
La producción estuvo a cargo de Andrew Wotman, conocido como Andrew Watt, quien también participa como guitarrista. Su trabajo consistió en ordenar y potenciar las ideas del trío sin borrar los rasgos que han definido a la banda durante décadas.
Watt imprimió al álbum una producción de alto voltaje y recurrió a herramientas contemporáneas, incluido el auto-tune aplicado a la voz de Jagger. El recurso funciona como una corrección técnica y no altera de manera radical el timbre particular del cantante.
Foreign Tongues también amplía el repertorio del grupo con 14 canciones y mantiene la combinación de composiciones propias y versiones. El resultado no elimina las discusiones sobre el futuro de los Rolling Stones, pero sí confirma que la banda conserva una identidad sonora reconocible y capacidad para volver a ocupar el centro de la conversación musical.
