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Nepal eleva a 472 los muertos por inundación tras colapso de glaciar

La cifra de fallecidos por la inundación repentina que golpeó el 26 de agosto varias comunidades de la frontera entre Nepal y China ascendió a 472, luego de que se confirmaran 469 muertes en Nepal y tres en la región china del Tíbet.

Más de mil 500 personas permanecen desaparecidas en ambos lados de la frontera, mientras los equipos de rescate trabajan entre lodo, rocas y escombros. La emergencia afecta principalmente zonas montañosas de Nepal y el condado tibetano de Gyirong.

Un lago formado por el deslave amenaza las labores de rescate

Las operaciones se complicaron el viernes 28 de agosto debido a que un lago formado por un deslave comenzó a desbordarse en la zona fronteriza. El agua acumulada podría provocar nuevas crecidas y obligó a desplazar temporalmente a personal de rescate y habitantes hacia terrenos más seguros.

El cuerpo de agua contenía alrededor de dos millones de metros cúbicos y recibió nuevos escurrimientos durante la jornada. La situación llevó a mantener en alerta a los equipos desplegados en los valles afectados.

El colapso glaciar desencadenó la inundación

El desastre comenzó cuando una gran masa de hielo, roca y tierra se desprendió de un glaciar de gran altitud. El material bloqueó temporalmente un cauce y después liberó una enorme corriente que avanzó por los valles, arrasó poblaciones y cubrió carreteras, puentes y otras estructuras.

Imágenes captadas durante la emergencia mostraron torrentes de agua y lodo de varios metros de altura desplazándose por las comunidades. En las zonas afectadas quedaron vehículos enterrados, edificios cubiertos de sedimentos y caminos inutilizados.

Rescate entre caminos destruidos y comunidades aisladas

El ejército de Nepal utilizó helicópteros para evacuar a sobrevivientes y trasladar suministros a poblaciones incomunicadas. También se desplegaron miles de elementos de seguridad para buscar personas desaparecidas en valles de difícil acceso.

Casi 42 kilómetros de caminos quedaron destruidos en una de las zonas más afectadas, lo que limita el ingreso por tierra. Entre las personas sin localizar hay ciudadanos de Nepal y cientos de extranjeros, incluidos excursionistas y peregrinos que se dirigían hacia sitios religiosos del Tíbet.

Los trabajos continuarán bajo vigilancia por el riesgo de nuevos deslaves y desbordamientos. La prioridad permanece en localizar a quienes siguen desaparecidos, atender a las comunidades aisladas y evitar que el lago vuelva a generar una inundación en los valles fronterizos.