La informalidad laboral concentró la mayor parte del crecimiento del empleo en México durante el segundo trimestre de 2026, de acuerdo con los resultados de la Encuesta Nacional de Ocupación y Empleo (ENOE). Entre abril y junio, el país registró 60.04 millones de personas ocupadas, 599 mil 334 más que en el mismo periodo de 2025.
Del aumento anual, 494 mil 607 personas se incorporaron a una ocupación informal, mientras que únicamente 104 mil 727 obtuvieron un empleo formal. Con ello, la tasa de informalidad laboral pasó de 54.8% en el segundo trimestre de 2025 a 55.1% en el mismo periodo de 2026.
Más de 33 millones de personas trabajan en la informalidad
La proporción representa poco más de 33 millones de personas ocupadas en condiciones de informalidad. Esta categoría incluye a quienes laboran en unidades económicas no registradas, así como a personas cuyo vínculo o dependencia laboral no es reconocido plenamente por la fuente de trabajo.
También contempla a trabajadores por cuenta propia en actividades de subsistencia y a quienes prestan servicios para empresas o instituciones registradas, pero carecen de acceso a la seguridad social derivada de su relación laboral.
El empleo informal también avanzó frente al trimestre anterior
Al comparar el segundo trimestre de 2026 con los primeros tres meses del año, la población ocupada aumentó en 487 mil 434 personas. De ese crecimiento, 457 mil 803 correspondieron a ocupaciones informales y cerca de 29 mil 631 a empleos formales.
Los sectores que registraron los mayores incrementos anuales en su población ocupada fueron los servicios diversos, con 298 mil 600 personas; la construcción, con 221 mil 694; los restaurantes y servicios de alojamiento, con 211 mil 263, y la industria manufacturera, con 135 mil 180.
Un reto que persiste en América Latina
La informalidad laboral no es exclusiva de México. En América Latina y el Caribe, alrededor de 55% de las personas trabajadoras se encuentra en esa condición, una proporción que se ha mantenido elevada durante casi dos décadas.
En otras regiones, las tasas son todavía mayores: Asia meridional registra cerca de 80%; África subsahariana, 78%; Medio Oriente y el norte de África, 63%, y Asia oriental y el Pacífico, 57%.
Los datos muestran que el crecimiento de la ocupación en México continúa acompañado por una elevada presencia de empleos sin protección social. Por ello, el desafío no se limita a generar más puestos de trabajo, sino a ampliar las oportunidades formales y garantizar condiciones laborales con mayor estabilidad y derechos.
