El rey Harald V de Noruega murió este viernes 28 de agosto de 2026 a los 89 años, en el Hospital Universitario de Oslo, donde falleció a las 6:35 horas. Además de sus 35 años al frente de la Corona, el monarca dejó una trayectoria poco común entre las casas reales europeas por su dedicación competitiva a la vela.
Harald V participó como regatista en tres ediciones de los Juegos Olímpicos: Tokio 1964, México 1968 y Múnich 1972. En Tokio, además, fue el abanderado de Noruega durante la ceremonia inaugural.
Una vida ligada a la competencia
Su vínculo con el deporte comenzó antes de su llegada al trono, en 1991, y se mantuvo durante décadas. Como parte de la tripulación del Fram X, conquistó el Campeonato Mundial de vela en 1987; posteriormente, en 2005, obtuvo el Campeonato de Europa con el Fram XV.
El rey continuó participando en regatas nacionales e internacionales incluso después de asumir sus responsabilidades como monarca. En 2022, a los 85 años, anunció el final de su carrera competitiva, aunque mantuvo su interés por la navegación y por distintas disciplinas deportivas.
La Casa Real noruega lo describió como un aficionado entusiasta del deporte y destacó que no se limitó a respaldar estas actividades desde la tribuna, sino que compitió directamente durante buena parte de su vida.
El cierre de un reinado
Harald V llegó al trono tras la muerte de su padre, el rey Olav V, en enero de 1991. Durante su reinado, se convirtió en una figura representativa de Noruega y mantuvo una estrecha relación con la población, las Fuerzas Armadas y las actividades deportivas del país.
Tras su muerte, su hijo Haakon asumió la Corona noruega con el nombre de Haakon VIII. La sucesión marca el inicio de una nueva etapa para la monarquía, mientras Noruega rinde homenaje a un rey cuya identidad pública estuvo estrechamente ligada tanto al servicio institucional como a la pasión por la vela.
